Hoy me he quedado dormido en el sofá de casa de mis padres después de comer. Al cabo de un rato, me he despertado y estaban dando un partido de Roland Garros entre Rafael Nadal y un tal Soderling (perdón si no se escribe así). Me he despertado de repente y, medio atontado, oía los comentarios del locutor y me preguntaba a mí mismo si estaba diciendo que perdía Nadal. El caso es que Nadal ha sacado y después de devolverse la pelota durante un rato, Rafael Nadal ha fallado una volea (o algo así) y el comentarista ha dicho que se despedía del torneo tras haber perdido en cuatro sets. Por un momento, he pensado que seguía durmiendo, pero no, había perdido. Por un momento me he acordado de cuando Induráin iba por su sexto Tour y en una subida no pudo seguir la rueda de Bjarne Riis (al cabo de unos años reconoció que iba dopado) y se acabó retirando de la prueba, si no recuerdo mal.
Volviendo a Nadal, debo decir que, a pesar de que me apena que haya perdido, creo que, al menos, servirá para que los aficionados se den cuenta de que cuesta mucho ganar y que no siempre se consigue.
Sunday, May 31, 2009
Monday, May 18, 2009
NO ERA TAXISTA, ERA UN OPEL ASTRA Y PUTA
La verdad es que tiene poco sentido, pero en su contexto… Bueno, la verdad es que no recuerdo el contexto, sólo sé que me reí mucho. Y es que la noche del sábado fue tan extraña y divertida como esa frase. Aunque antes, empezaré por el viernes. Fui con mi pareja al Salón del Automóvil de Barcelona a ver coches y la verdad es que me gustó, tantas luces hacen que los coches molen todavía más. Me gustó, sí.
El sábado por la mañana cumplí con mi ritual de los últimos meses y me levanté a las 6:40h. para ir a jugar a pádel. Estrené pareja y vencimos con solvencia en las semifinales a la pareja González-González, sin embargo en la final, perdimos. No sé, cometimos muchos fallos que no habíamos hecho en el primer partido y, encima, nos cruzamos en el camino del rookie del año, Manel, que en su vida había jugado a pádel y parecía un auténtico experto. Después hubo un poco de polémica porque un integrante de la pareja González-González consideraba que habíamos hecho trampa, decía algo sobre un villarato. Evidentemente, como a los locos, le dábamos la razón y le picábamos un poco. Unas risas a su costa, vaya.
A las 20:30h. había quedado con los amigos para salir por la noche y, bueno, fue una gran noche, no esperaba menos, sinceramente. Primero fuimos a cenar al Eixample y estuvimos hablando de todo, menos de política. Es curioso, exceptuando algún comentario, diría que en la vida hemos hablado de política, sólo de fútbol, sexo, más fútbol y más sexo. Hubo un momento en que vi como desde la mesa que teníamos al lado unas chicas nos echaban una mirada asesina, de esas que todo el mundo echa cuando tiene un vecino de restaurante que no para de gritar y hacer jaleo. Al marcharnos, me imagino que se sintieron aliviadas.
De allí fuimos a un bar que no sé dónde estaba y al cabo de un rato vimos entrar a Xavier Sala i Martín, ese directivo del Barça totalmente reconocible en la oscuridad por llevar una linterna por chaqueta. Después fuimos a un bar que se llama BB+, pero no el de Poble Nou, sino otro que no sabía que existía. Allí recordamos años pasados y echamos unas partidas de futbolín. Jolín, hacía años que no jugaba y no lo hice del todo mal. Jugué con “Pulgarcito” González y me sorprendió, pensé que sería igual de malo que jugando a pádel, pero no, lo hizo bien, bastante bien. De nuevo, nos querían hacer callar; me imagino que comentar partidas de futbolín con acento argentino y a gritos no debe de ser muy agradable de oir… De allí volvimos totalmente desfasados y enajenados al bar del hombre de la linterna por chaqueta. Evidentemente, nuestros amigos los gritos seguían siendo nuestros inseparables compañeros de viaje por la noche barcelonesa, aunque no nos dijeron que nos callásemos, directamente, nos invitaron a salir; parece ser que era la hora de cerrar. De allí, al Nick Havana. Nunca había estado y como siempre, una discoteca apaciguó la fiera que llevábamos dentro y nuestros amigos los gritos nos abandonaron, era difícil competir con esos altavoces tan estratégicamente colocados. Mi amigo Juanma puso en marcha el Manual del Nocturneo con una chica rubia que se cruzó en su camino, pero algo falló y no tuvo suerte. Al salir de allí, cogimos el metro para volver a casa y en este punto hubo una polémica: yo tenía que ir solo hasta casa mientras el resto iba junto hasta otra estación de metro, les pedí que me acompañasen hasta medio camino, pero se negaron. Abandonado y dejado como un perro, encaminé mis pasos hacia mi casa, hacia mi cama, el auténtico reposo del guerrero nocturno. Eso sí, como buen amigo que soy, le di una última oportunidad a mi amigo Juanma de aplicar el Manual del Nocturneo, pero declinó mi oferta, así que se quedó sin Ada y sin madrina, o sea, Judit.
Ya es domingo, el Narcís Sala me espera para ver la ida de la primera eliminatoria de ascenso a Segunda A. Esperaba una victoria, pero no pudo ser y el Sant Andreu no pasó del empate a cero contra el Alcorcón. Empate que deja las cosas, creo yo, difíciles para el partido del próximo domingo. Pero no hay que desesperar, se tiene que jugar el partido e intentar ganarlo.
Después del partido fui a tomar algo y a casa; a cenar y a dormir, qué bien.
El sábado por la mañana cumplí con mi ritual de los últimos meses y me levanté a las 6:40h. para ir a jugar a pádel. Estrené pareja y vencimos con solvencia en las semifinales a la pareja González-González, sin embargo en la final, perdimos. No sé, cometimos muchos fallos que no habíamos hecho en el primer partido y, encima, nos cruzamos en el camino del rookie del año, Manel, que en su vida había jugado a pádel y parecía un auténtico experto. Después hubo un poco de polémica porque un integrante de la pareja González-González consideraba que habíamos hecho trampa, decía algo sobre un villarato. Evidentemente, como a los locos, le dábamos la razón y le picábamos un poco. Unas risas a su costa, vaya.
A las 20:30h. había quedado con los amigos para salir por la noche y, bueno, fue una gran noche, no esperaba menos, sinceramente. Primero fuimos a cenar al Eixample y estuvimos hablando de todo, menos de política. Es curioso, exceptuando algún comentario, diría que en la vida hemos hablado de política, sólo de fútbol, sexo, más fútbol y más sexo. Hubo un momento en que vi como desde la mesa que teníamos al lado unas chicas nos echaban una mirada asesina, de esas que todo el mundo echa cuando tiene un vecino de restaurante que no para de gritar y hacer jaleo. Al marcharnos, me imagino que se sintieron aliviadas.
De allí fuimos a un bar que no sé dónde estaba y al cabo de un rato vimos entrar a Xavier Sala i Martín, ese directivo del Barça totalmente reconocible en la oscuridad por llevar una linterna por chaqueta. Después fuimos a un bar que se llama BB+, pero no el de Poble Nou, sino otro que no sabía que existía. Allí recordamos años pasados y echamos unas partidas de futbolín. Jolín, hacía años que no jugaba y no lo hice del todo mal. Jugué con “Pulgarcito” González y me sorprendió, pensé que sería igual de malo que jugando a pádel, pero no, lo hizo bien, bastante bien. De nuevo, nos querían hacer callar; me imagino que comentar partidas de futbolín con acento argentino y a gritos no debe de ser muy agradable de oir… De allí volvimos totalmente desfasados y enajenados al bar del hombre de la linterna por chaqueta. Evidentemente, nuestros amigos los gritos seguían siendo nuestros inseparables compañeros de viaje por la noche barcelonesa, aunque no nos dijeron que nos callásemos, directamente, nos invitaron a salir; parece ser que era la hora de cerrar. De allí, al Nick Havana. Nunca había estado y como siempre, una discoteca apaciguó la fiera que llevábamos dentro y nuestros amigos los gritos nos abandonaron, era difícil competir con esos altavoces tan estratégicamente colocados. Mi amigo Juanma puso en marcha el Manual del Nocturneo con una chica rubia que se cruzó en su camino, pero algo falló y no tuvo suerte. Al salir de allí, cogimos el metro para volver a casa y en este punto hubo una polémica: yo tenía que ir solo hasta casa mientras el resto iba junto hasta otra estación de metro, les pedí que me acompañasen hasta medio camino, pero se negaron. Abandonado y dejado como un perro, encaminé mis pasos hacia mi casa, hacia mi cama, el auténtico reposo del guerrero nocturno. Eso sí, como buen amigo que soy, le di una última oportunidad a mi amigo Juanma de aplicar el Manual del Nocturneo, pero declinó mi oferta, así que se quedó sin Ada y sin madrina, o sea, Judit.
Ya es domingo, el Narcís Sala me espera para ver la ida de la primera eliminatoria de ascenso a Segunda A. Esperaba una victoria, pero no pudo ser y el Sant Andreu no pasó del empate a cero contra el Alcorcón. Empate que deja las cosas, creo yo, difíciles para el partido del próximo domingo. Pero no hay que desesperar, se tiene que jugar el partido e intentar ganarlo.
Después del partido fui a tomar algo y a casa; a cenar y a dormir, qué bien.
Saturday, May 09, 2009
PELILLOS A LA MAR
Pelo. Bueno, vello, para ser más exactos, aunque no dejan de ser lo mismo. Al nacer, si hubiese podido hacerme a la carta, hubiese pedido que me quitasen todo el pelo, excepto el de la cabeza y el de la barba (por si algún día decido dejarme una perilla o algo así). El caso es que el resto del pelo del cuerpo no me gusta nada; en las axilas, en el pecho, en la espalda (arghh...), en las piernas y... en la entrepierna. Afortunadamente, no soy de esos que parece un oso (por lo del pelo, no por ser gay...), pero lo odio, si pudiese me lo quitaría todo, aunque eso del láser hace que me eche atrás. Recuerdo que un día comentaba con unos amigos la jugada y había disparidad de opiniones. Evidentemente, dije que no me gustaba el vello, sobre todo el de la entrepierna.
Es curioso porque ahora todas las mujeres se depilan, pero antes nada de nada, y algo parecido pasa con los hombres. Antes todo el mundo iba con su buena mata de pelo y ahora, a la mínima que asoma un pelillo, es expulsado del grupo de amistades.
Hay personas que dicen que es poco higiénico porque aquello se llena de mierda (literalmente) y otras dicen que queda mejor sin un solo pelo. Sin embargo, hay otro motivo que me gusta más y que, quizás, es algo más prosaico: dice un amigo mío, llamésmole Vicente GTI, que así, ellas se la comen con más ganas.
Es curioso porque ahora todas las mujeres se depilan, pero antes nada de nada, y algo parecido pasa con los hombres. Antes todo el mundo iba con su buena mata de pelo y ahora, a la mínima que asoma un pelillo, es expulsado del grupo de amistades.
Hay personas que dicen que es poco higiénico porque aquello se llena de mierda (literalmente) y otras dicen que queda mejor sin un solo pelo. Sin embargo, hay otro motivo que me gusta más y que, quizás, es algo más prosaico: dice un amigo mío, llamésmole Vicente GTI, que así, ellas se la comen con más ganas.
Thursday, April 30, 2009
LA SANGRE ALTERA
Hace semanas que estamos en primavera, pero me imagino que debido al cambio climático (cualquier cosa rara es debido a eso), no aparece el sol ni por casualidad. Y es que la primavera me gusta mucho, de pequeño siempre preferí el verano a cualquier otra estación, pero conforme fui creciendo las cosas se fueron igualando. Mola porque no hace ni mucho frío ni mucho calor y puedes ir en pantalón corto, algo que me encanta. Eso sí, eso de las chanclas no va mucho conmigo, aunque debo reconocer que en los últimos años las he utilizado bastante.
Sobre todo, me gusta mucho pasear por el centro en primavera, cosa que me recuerda mis pateadas juveniles con los amiguetes, tanto por el barrio como por el centro; no parábamos de girar la cabeza y comentar si ésa estaba bien o ésa estaba mejor, cosa que me recuerda, también, esa gran polémica: teteros o culeros. Ya sé que es como preguntarse si quieres más a papá o a mamá (qué tópico...), pero si me tuviese que decantar por algo, diría que soy tetero. No hay nada mejor que un buen escote, eso no quiere decir que me gusten las tallas XL, como a mi buen amigo Manel, y que no me guste un buen culete, pero prefiero el pecho, me encanta, qué le voy a hacer. Las mujeres piensan que cuando les miramos el pecho somos unos depravados o algo así, pero no, es algo... ¿instintivo?
Pues eso, bienvenida primavera.
Sobre todo, me gusta mucho pasear por el centro en primavera, cosa que me recuerda mis pateadas juveniles con los amiguetes, tanto por el barrio como por el centro; no parábamos de girar la cabeza y comentar si ésa estaba bien o ésa estaba mejor, cosa que me recuerda, también, esa gran polémica: teteros o culeros. Ya sé que es como preguntarse si quieres más a papá o a mamá (qué tópico...), pero si me tuviese que decantar por algo, diría que soy tetero. No hay nada mejor que un buen escote, eso no quiere decir que me gusten las tallas XL, como a mi buen amigo Manel, y que no me guste un buen culete, pero prefiero el pecho, me encanta, qué le voy a hacer. Las mujeres piensan que cuando les miramos el pecho somos unos depravados o algo así, pero no, es algo... ¿instintivo?
Pues eso, bienvenida primavera.
Wednesday, April 29, 2009
UNA BARRA DE PAN
Esta tarde he ido a comprar una barra de pan. Durante muchos años casi no lo he hecho, pero recuerdo que cuando iba a cualquier panadería y pedía una barra de cuarto (o de medio) me entendían a la primera: cogían una barrita, la envolvían en un trozo de papel y me la daban. La verdad es que aún no sé por qué la llamaban así, me imagino que sería porque pesaba 250 gramos o algo así.
El caso es que desde que vuelvo a ir a comprar pan, parece que lo de la barra de cuarto (o de medio) ya casi no se lleva. Cuando he pedido una barra de cuarto, me han contestado diciendo que si la quería de cuarto larga (o corta, no sé), normal o baguet (o baguette, tampoco lo sé). Evidentemente, me he quedado con cara de pasmado y la panadera me ha dicho "bueno, te pongo la baguet, ¿vale?". Le he dicho que de acuerdo; y es que, cuando uno no tiene ni idea, pues el vendedor hace lo que quiera. Sin embargo, mi duda es: ¿qué ha pasado con la barra de cuarto? Me pregunto si es un arcaísmo que la gente ya no entiende. Jolín, que sólo quiero una barra de cuarto.
El caso es que desde que vuelvo a ir a comprar pan, parece que lo de la barra de cuarto (o de medio) ya casi no se lleva. Cuando he pedido una barra de cuarto, me han contestado diciendo que si la quería de cuarto larga (o corta, no sé), normal o baguet (o baguette, tampoco lo sé). Evidentemente, me he quedado con cara de pasmado y la panadera me ha dicho "bueno, te pongo la baguet, ¿vale?". Le he dicho que de acuerdo; y es que, cuando uno no tiene ni idea, pues el vendedor hace lo que quiera. Sin embargo, mi duda es: ¿qué ha pasado con la barra de cuarto? Me pregunto si es un arcaísmo que la gente ya no entiende. Jolín, que sólo quiero una barra de cuarto.
Thursday, April 23, 2009
LAVAVAJILLAS
Recuerdo que cuando era pequeño mi padre siempre nos decía a mis hermanos y a mí que después de comer limpiásemos bien los platos para que no quedasen restos de comida. Ah, y teníamos que limpiarlos con la servilleta de papel, que los cubiertos hacían ruido y podían molestar a los vecinos. Sí, sí, dejar el plato en la pila era como pasar una prueba. Pasado el tiempo y ahora que el lavavajillas soy yo, la verdad es que le entiendo, da asco lavar los platos y encontrarse restos de comida. Otra cosa que me da rabia es lavar sartenes. Es realmente asqueroso cuando se pringan de aceite, aunque después de mucho tiempo, he encontrado un método que me permite lavarlas sin problemas y quedan de maravilla. Me imagino que no he inventado nada y casi todo el mundo lo sabía, menos yo. Sin embargo, aún se me resisten las fiambreras… Las odio, de verdad, las odio; bueno, debería especificar que odio las fiambreras de plástico, no las de cristal. Las de cristal se limpian fácilmente, pero las de plástico, no. Ya puedes frotar y frotar, que el aceite sigue ahí. Ya me he dado por vencido y me da igual cómo quedan.
Thursday, April 02, 2009
RAQUETAZOS
Llevo unas semanas jugando cada sábado a pádel. Me encanta, me lo paso bien por dos motivos: por el simple hecho de jugar y porque lo hago con los amiguetes. Antes jugábamos a fútbol, pero nos retiramos. Bueno, habría que especificar; en algún sitio oí que alguien decía que uno no se retiraba, sino que le retiraban. El caso es que el pádel es un juego muy divertido, me gusta mucho, además, no sé por qué, tengo la facilidad de picar a la gente, con lo cual, uno de mis contrincantes de cada sábado, a la mínima que le digo, está echando humo. Me hace gracia. El problema es que yo me pienso que estoy jugando a tenis (igual que los que juegan a fútbol sala, que se piensan que se juega igual que al fútbol asociación) y suelo meter raquetazos y el problema que hay cuando uno pega esos raquetazos y no sabe jugar es que la bola no va donde debería, de manera que se cabrea, le da un golpe a la raqueta y si ésta no es muy buena, pues se rompe. Y eso es lo que me pasó a mí, con el añadido de que no era mía… Afortunadamente, era la más barata de Decathlon. Eso sí, mi pareja está haciendo un gran trabajo conmigo diciéndome “dentro, dentro”, vamos que no hace falta que haga el golpe de mi vida, simplemente, debo hacer que bote en el campo contrario y esperar a que fallen (sí, sí, lo más parecido a una “táctica cerrojillo” en el mundo balompédico).
Ahora, estoy intentando convencerles para jugar a frontón, que me gusta tanto o más que el pádel y puedes darle esos raquetazos (como siempre, la pelota irá fuera, pero bueno), el problema es que el cagómetro de dos compañeros está a punto de reventar, ver dos paredes tan grandes les produce una especie de claustrofobia que les impide articular palabra y lo que es peor, codo. No pasa nada, este sábado haremos un buen trabajo psicológico con ellos y les venderemos las bondades (o la moto) del frontón.
PD: al cerrar esta edición, parece ser que ya son tres los cagómetros que han reventado...
Ahora, estoy intentando convencerles para jugar a frontón, que me gusta tanto o más que el pádel y puedes darle esos raquetazos (como siempre, la pelota irá fuera, pero bueno), el problema es que el cagómetro de dos compañeros está a punto de reventar, ver dos paredes tan grandes les produce una especie de claustrofobia que les impide articular palabra y lo que es peor, codo. No pasa nada, este sábado haremos un buen trabajo psicológico con ellos y les venderemos las bondades (o la moto) del frontón.
PD: al cerrar esta edición, parece ser que ya son tres los cagómetros que han reventado...
Tuesday, March 10, 2009
AL "SOSI" NO SE’L POT ENGANYAR
Después de muchos domingos despertándome con su himno, he decidido que me levantaré un poco antes para ir a cantarlo y ser yo el que despierte al vecindario. Y es que, me he hecho socio del Sant Andreu. Que me perdone el Barça, pero en un par de temporadas, nos plantamos en Primera para luchar por los grandes títulos.
Hacía meses que llevaba pensándolo y ayer, finalmente, me decidí. Fui con un amigo a informarme y salimos los dos siendo socios. Me hace gracia, nunca he sido socio de ningún equipo y menos, de uno que está en 2ª B. Aunque, la verdad, tiene su encanto, también. Ya me veo pidiendo la cabeza del presidente y llamando “burro” a algún que otro jugador…
Eso sí, tenemos que empaparnos de la historia del nuevo equipo de nuestro corazón porque no sabemos contra quién jugaremos los derbis.
Hacía meses que llevaba pensándolo y ayer, finalmente, me decidí. Fui con un amigo a informarme y salimos los dos siendo socios. Me hace gracia, nunca he sido socio de ningún equipo y menos, de uno que está en 2ª B. Aunque, la verdad, tiene su encanto, también. Ya me veo pidiendo la cabeza del presidente y llamando “burro” a algún que otro jugador…
Eso sí, tenemos que empaparnos de la historia del nuevo equipo de nuestro corazón porque no sabemos contra quién jugaremos los derbis.
Thursday, March 05, 2009
DUDAS (NO PRECISAMENTE EXISTENCIALES...)
¿Por qué cualquier aficionado al fútbol cree que es el más entendido?, ¿por qué todos los entrenadores de fútbol han tenido alguna vez un ataque de entrenador?, ¿por qué todos los comentaristas futbolísticos de televisión hablan como sí de una ciencia o algo extraordinario se tratase? Es sólo fútbol. Ah, y, ¿por qué los futbolistas se duelen en vez de quejarse?
Thursday, February 19, 2009
EN EL DENTISTA
Hay lavados y limpiezas de muchos de tipos: lavados de cerebro que hacen perder el poder de discernir, lavados en seco que no sé para qué sirven, limpiezas de sable que levantan el ánimo… Pero me quiero centrar en las limpiezas de boca, que sirven para que uno tenga un estado de salud óptimo.
El otro día fui a hacerme una de esas limpiezas de boca; hacía tiempo que no iba, años, de hecho. Fue bonito reencontrarme con esa especie de pulidora que se supone que es buena para nosotros. Y digo que se supone porque si uno viene de otro lugar en el que no hay dentistas, lo último que hará es dejar su dentadura en manos de alguien que se ha hecho dentista para canalizar toda su energía negativa… Vamos, que si no hubiese sido por “Más vale prevenir”, iría con una sierra eléctrica por la calle. Sin embargo, como nos han dicho que es bueno ir al dentista, pues vamos, aunque sea a regañadientes. Ay, sociedad racional, y es que cuando uno está sentado en esa butaca, cree que ese ruido no puede ser bueno, parece que le estén cortando los dientes. Dios mío, qué ruido, se mete en el oído y no deja de retumbar, mientras tu querida saliva mezclada con sarro va directamente a la cara. Para no pensar mucho en lo que me hacían, me centré en el hilo musical y cuál fue mi sorpresa al oír a Miguel Bosé con su bambú y su amante bandido. Cuando fui a su concierto hace un par de años, no me imaginé que me acompañaría en mi visita al dentista.
Al final, eso sí, todo acabó bien, la dentista me dijo que mis dientes estaban bien, eran grandes y bonitos. Qué razón tiene, tengo dos palas capaces de serrar un árbol.
El otro día fui a hacerme una de esas limpiezas de boca; hacía tiempo que no iba, años, de hecho. Fue bonito reencontrarme con esa especie de pulidora que se supone que es buena para nosotros. Y digo que se supone porque si uno viene de otro lugar en el que no hay dentistas, lo último que hará es dejar su dentadura en manos de alguien que se ha hecho dentista para canalizar toda su energía negativa… Vamos, que si no hubiese sido por “Más vale prevenir”, iría con una sierra eléctrica por la calle. Sin embargo, como nos han dicho que es bueno ir al dentista, pues vamos, aunque sea a regañadientes. Ay, sociedad racional, y es que cuando uno está sentado en esa butaca, cree que ese ruido no puede ser bueno, parece que le estén cortando los dientes. Dios mío, qué ruido, se mete en el oído y no deja de retumbar, mientras tu querida saliva mezclada con sarro va directamente a la cara. Para no pensar mucho en lo que me hacían, me centré en el hilo musical y cuál fue mi sorpresa al oír a Miguel Bosé con su bambú y su amante bandido. Cuando fui a su concierto hace un par de años, no me imaginé que me acompañaría en mi visita al dentista.
Al final, eso sí, todo acabó bien, la dentista me dijo que mis dientes estaban bien, eran grandes y bonitos. Qué razón tiene, tengo dos palas capaces de serrar un árbol.
Monday, February 16, 2009
GRANDES DEL DEPORTE (y III): MUHAMMAD ALI
El boxeo tiene un aura místico, quiero decir que muchos de los boxeadores suelen ser perdedores, sí, sí, como uno de esos personajes de película con el cual el público acaba simpatizando, sin embargo, cuando uno escarba, observa que el boxeo sintetiza muchas características del deporte: la lucha, el dolor, la victoria, la muerte, la leyenda... Sí, creo que es un deporte de leyendas, estoy seguro de que cualquier aficionado al deporte, sin ser un entendido en la materia, podría recitar de carrera una decena de púgiles de renombre. Entre ellos Muhammad Ali. Cuando era pequeño y oía (o leía) algo sobre boxeo, siempre mencionaban a dos boxeadores: Cassius Clay y Muhammad Ali. Con el tiempo, me enteré de que eran la misma persona, de hecho, recuerdo que fue un proceso un poco lento, cuando leía algo sobre él, inmediatamente me surgían dudas sobre esa posibilidad, hasta que al final supe que se cambió el nombre para dejar de llevar, según él, su nombre de esclavo.
Nunca he sido un gran seguidor del boxeo, aunque sí presté algo de atención cuando aparecieron en escena Mike Tyson y sus puños, sin embargo, Muhammad Ali es una de esas leyendas del boxeo cuya fama va más allá de su disciplina. No sé cuál sería la infancia del bueno de Cassius, pero diría que no era el típico joven pandillero o medio analfabeto, a pesar de que no pudo entrar en el ejército por no aprobar unos exámenes. Me imagino que esas carencias las compensaba con su ingenio y lengua viperina, que se dice. Además, claro, estaba su calidad como boxeador, cuando daban por hecho que el campeón del mundo de los pesados, Sonny Liston le machacaría, acabo consiguiendo el cinturón y a partir de ahí, peleas y más peleas hasta que decide que no quiere ir a la guerra de Vietnam como soldado de los Estados Unidos. Bueno, la historia es bien conocida, le quitan el cinturón de campeón del mundo y está unos años sin pelear. Dicen que no pelea cuando está en sus mejores años, sin embargo, cuando vuelve, todavía le quedan grandes duelos contra Joe Frazier y George Foreman. Otra vez, contra pronóstico, vuelve a ser campeón del mundo al ganar a George Foreman.
Qué se puede decir, Muhammad Ali destaca entre los grandes del deporte en general y, como decía antes, es una leyenda, a pesar de que la vuelta a la vida del simple mortal nos hacer ver que también es un ser corriente cuando se le detecta la enfermedad de Parkinson, aunque, ni siquiera este mal parece poder con él.
Nunca he sido un gran seguidor del boxeo, aunque sí presté algo de atención cuando aparecieron en escena Mike Tyson y sus puños, sin embargo, Muhammad Ali es una de esas leyendas del boxeo cuya fama va más allá de su disciplina. No sé cuál sería la infancia del bueno de Cassius, pero diría que no era el típico joven pandillero o medio analfabeto, a pesar de que no pudo entrar en el ejército por no aprobar unos exámenes. Me imagino que esas carencias las compensaba con su ingenio y lengua viperina, que se dice. Además, claro, estaba su calidad como boxeador, cuando daban por hecho que el campeón del mundo de los pesados, Sonny Liston le machacaría, acabo consiguiendo el cinturón y a partir de ahí, peleas y más peleas hasta que decide que no quiere ir a la guerra de Vietnam como soldado de los Estados Unidos. Bueno, la historia es bien conocida, le quitan el cinturón de campeón del mundo y está unos años sin pelear. Dicen que no pelea cuando está en sus mejores años, sin embargo, cuando vuelve, todavía le quedan grandes duelos contra Joe Frazier y George Foreman. Otra vez, contra pronóstico, vuelve a ser campeón del mundo al ganar a George Foreman.
Qué se puede decir, Muhammad Ali destaca entre los grandes del deporte en general y, como decía antes, es una leyenda, a pesar de que la vuelta a la vida del simple mortal nos hacer ver que también es un ser corriente cuando se le detecta la enfermedad de Parkinson, aunque, ni siquiera este mal parece poder con él.
Tuesday, February 10, 2009
DEFECTOS PERSONALES (II)
No me importa que me den consejos, de hecho los acepto bastante bien, creo, aunque, claro, después haga lo que me dé la gana. Sin embargo, esta mañana he llegado a la conclusión de que no doy consejos a nadie, no me gusta, aunque no sé ciertamente por qué. Escucho a la gente cuando me habla, o al menos, eso intento aparentar, aunque esté pensando en lo que voy a hacer en cuanto me dejen en paz. No es algo que haga aposta, simplemente, desconecto.
A lo que iba. El caso es que no suelo dar consejos y que creo que tiene que ver con el hecho de que no quiero que nadie se ofenda si doy una opinión totalmente contraria a la de mi interlocutor, de manera que hago lo que nos gusta que nos hagan: dar la razón. A ver, no siempre lo hago, pero muchas veces me muerdo la lengua y sigo la corriente. Exacto, como a los locos.
Esto me lleva a la conclusión de que, si hace dos años, uno de mis defectos era el de quedar bien con la gente, en todo este tiempo no he avanzado nada: sigo dando la razón sólo por no ofender. Malo, muy malo.
A lo que iba. El caso es que no suelo dar consejos y que creo que tiene que ver con el hecho de que no quiero que nadie se ofenda si doy una opinión totalmente contraria a la de mi interlocutor, de manera que hago lo que nos gusta que nos hagan: dar la razón. A ver, no siempre lo hago, pero muchas veces me muerdo la lengua y sigo la corriente. Exacto, como a los locos.
Esto me lleva a la conclusión de que, si hace dos años, uno de mis defectos era el de quedar bien con la gente, en todo este tiempo no he avanzado nada: sigo dando la razón sólo por no ofender. Malo, muy malo.
Thursday, February 05, 2009
GRANDES DEL DEPORTE (II): MICHAEL JORDAN
Mi jugador favorito siempre fue el gran “Magic” Johnson, bueno, era y será siempre él, sin embargo, debo reconocer que el más grande es, y si no cambian las cosas, será, Michael Jordan. Desde mi punto de vista, y aunque sé que no son comparables, creo que en deportes de equipo ha sido el mejor. Mejor que Maradona o Pelé, mejor que Estiarte, mejor que cualquiera. Sé que esta afirmación es más sentimental que otra cosa, no está fundamentada en algo racional, pero al menos, a mí me gusta creer que es el mejor.
Recuerdo que en los años 80, cuando la NBA empezaba a hacerse famosa en España gracias, sobre todo a “Magic” y Larry Bird, quien no era de los Lakers, era de los Celtics, hasta que apareció Jordan con sus mates y sus “Air” de Nike para revolucionar el baloncesto y llevarlo a cotas inimaginables. Lo bueno del caso es que, al principio de su carrera, se le veía simplemente como un jugador espectacular, pero afortunadamente, el tiempo le puso donde se merecía.
A mí siempre me habían gustado los deportistas que hacían las cosas bonitas, pero fue con Michael Jordan cuando empecé a fijarme en otra cosa que es más importante que el hacer las cosas bien o bonitas: su personalidad. Sin estar falto de condiciones para el baloncesto, todo lo contrario, lo que le llevó a conseguir todo lo que ganó fue su personalidad, ese carácter ganador y de superación que pocos deportistas tienen, si decían que no la pasaba, en la siguiente temporada aparecía en la lista de mejores pasadores; si decían que no defendía, venga, a defender hasta el punto de aparecer varias veces en el mejor quinteto defensivo. Ahora mismo, se me ocurren Nadal o Raúl (sí, sí, Raúl; sin ser santo de mi devoción, los números hablan por sí solos y el tiempo dirá que fue uno de los mejores de su época), deportistas que llegan donde llegan por su personalidad. Sin embargo, el caso de Michael Jordan es diferente, va más allá de aficionados al baloncesto, en más de un caso, deportistas de otras disciplinas lo señalan como gran ídolo de la infancia y es que, no es para menos, para los de mi generación, cuando la NBA se veía como algo de otro planeta, ver a ese tipo machacando desde la línea de tiro libre o metiendo 63 puntos a los Celtics de Boston, era algo del todo alucinante.
Sin embargo, los dos grandes recuerdos que me quedan son el tiro final que mete en una final contra Utah Jazz y su vuelta a las canchas después de su primera retirada. Respecto a su primera retirada, qué decir, que un tío se retire después de haber ganado tres campeonatos y vuelva después de un año y gane otros tres es, sencillamente, espectacular y respecto a la canasta contra Utah Jazz…, madre mía, se me cae la lagrimilla cada vez que veo la jugada: pelota para Jordan desde la línea de triple, al que cubre Byron Russell. Jordan sale en carrera para entrar a canasta; de repente, cerca de la línea de tiros libres, frena en seco, los tobillos de Russell saltan por los aires, mientras su cuerpo cae al suelo y, sin oposición, lanza a canasta. Victoria y puño en alto. Sin palabras.
Recuerdo que en los años 80, cuando la NBA empezaba a hacerse famosa en España gracias, sobre todo a “Magic” y Larry Bird, quien no era de los Lakers, era de los Celtics, hasta que apareció Jordan con sus mates y sus “Air” de Nike para revolucionar el baloncesto y llevarlo a cotas inimaginables. Lo bueno del caso es que, al principio de su carrera, se le veía simplemente como un jugador espectacular, pero afortunadamente, el tiempo le puso donde se merecía.
A mí siempre me habían gustado los deportistas que hacían las cosas bonitas, pero fue con Michael Jordan cuando empecé a fijarme en otra cosa que es más importante que el hacer las cosas bien o bonitas: su personalidad. Sin estar falto de condiciones para el baloncesto, todo lo contrario, lo que le llevó a conseguir todo lo que ganó fue su personalidad, ese carácter ganador y de superación que pocos deportistas tienen, si decían que no la pasaba, en la siguiente temporada aparecía en la lista de mejores pasadores; si decían que no defendía, venga, a defender hasta el punto de aparecer varias veces en el mejor quinteto defensivo. Ahora mismo, se me ocurren Nadal o Raúl (sí, sí, Raúl; sin ser santo de mi devoción, los números hablan por sí solos y el tiempo dirá que fue uno de los mejores de su época), deportistas que llegan donde llegan por su personalidad. Sin embargo, el caso de Michael Jordan es diferente, va más allá de aficionados al baloncesto, en más de un caso, deportistas de otras disciplinas lo señalan como gran ídolo de la infancia y es que, no es para menos, para los de mi generación, cuando la NBA se veía como algo de otro planeta, ver a ese tipo machacando desde la línea de tiro libre o metiendo 63 puntos a los Celtics de Boston, era algo del todo alucinante.
Sin embargo, los dos grandes recuerdos que me quedan son el tiro final que mete en una final contra Utah Jazz y su vuelta a las canchas después de su primera retirada. Respecto a su primera retirada, qué decir, que un tío se retire después de haber ganado tres campeonatos y vuelva después de un año y gane otros tres es, sencillamente, espectacular y respecto a la canasta contra Utah Jazz…, madre mía, se me cae la lagrimilla cada vez que veo la jugada: pelota para Jordan desde la línea de triple, al que cubre Byron Russell. Jordan sale en carrera para entrar a canasta; de repente, cerca de la línea de tiros libres, frena en seco, los tobillos de Russell saltan por los aires, mientras su cuerpo cae al suelo y, sin oposición, lanza a canasta. Victoria y puño en alto. Sin palabras.
Wednesday, February 04, 2009
ITALIA, QUÉ GRAN PAÍS
Parece que en los últimos meses, en Italia se están poniendo en contra de los inmigrantes (un día habrá que redefinir quién es inmigrante, pero eso es otra historia) que hay en el país, especialmente, de los gitanos rumanos. Ayer leí que en Facebook han aparecido grupos que se han creado para expresar este rechazo a lo que califican como basura extranjera o algo así.
Italia es un país que es conocido, sobre todo por Ferrari, que necesitó a un alemán para volver a ganar un mundial de Fórmula 1; la pasta, parece ser que traída por Marco Polo desde China; y la mafia, esto sí parece que fue creado y alimentado totalmente por italianos… Bueno, vale, es el país que tiene más monumentos (o lugares o lo que sea) declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO porque parece ser que tiene un pasado glorioso; estuvieron los romanos, los griegos, el rollo del Renacimiento…
Vamos, que se supone que es una sociedad con prestigio, con conocimiento y todo ese tipo de cosas, sin embargo, achacar todos los males del país a los inmigrantes me parece exagerado, al fin y al cabo, esos inmigrantes, diría que no votan, con lo cual, me imagino que la culpa de salir a un gobierno por año no es suya, ¿o sí…? Como siempre, se esconden los problemas detrás del más tonto, pero que tengan cuidado, a ver si van a hacer lo mismo en Inglaterra con los trabajadores italianos que han llegado para trabajar en empresas nucleares…
Italia es un país que es conocido, sobre todo por Ferrari, que necesitó a un alemán para volver a ganar un mundial de Fórmula 1; la pasta, parece ser que traída por Marco Polo desde China; y la mafia, esto sí parece que fue creado y alimentado totalmente por italianos… Bueno, vale, es el país que tiene más monumentos (o lugares o lo que sea) declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO porque parece ser que tiene un pasado glorioso; estuvieron los romanos, los griegos, el rollo del Renacimiento…
Vamos, que se supone que es una sociedad con prestigio, con conocimiento y todo ese tipo de cosas, sin embargo, achacar todos los males del país a los inmigrantes me parece exagerado, al fin y al cabo, esos inmigrantes, diría que no votan, con lo cual, me imagino que la culpa de salir a un gobierno por año no es suya, ¿o sí…? Como siempre, se esconden los problemas detrás del más tonto, pero que tengan cuidado, a ver si van a hacer lo mismo en Inglaterra con los trabajadores italianos que han llegado para trabajar en empresas nucleares…
Friday, January 30, 2009
COMPACTOS Y VINILOS
Recuerdo que cuando era pequeño, mi padre tenía discos de vinilo, pero no los escuchaba. De hecho, yo me inicié en la música gracias a los discos compactos, toda mi colección de música está formada por discos compactos y unas cuantas cintas de cassette. Antes del disco compacto, como todo el mundo sabe, existían la cinta y el disco de vinilo, que era el formato preferido para escuchar música y el que se usaba (y se sigue usando) para pinchar en las discotecas. Con la llegada del compacto, la venta de vinilos bajó. Decían que sonaba mejor el compacto que el vinilo, a parte de ser más pequeño, con lo cual, se puede guardar más cantidad.
Hoy he leído un artículo sobre los discos compactos y los de vinilo, decía que estaban aumentando las ventas del disco de vinilo de manera exponencial, aunque claro, cuando pasas de no vender nada a vender un poco, claro, puedes doblar las ventas e incluso triplicarlas.
El caso es que, si no cambian muchos las cosas, yo seguiré comprando compactos, que es como he escuchado siempre música. Ahora parece que si no escuchas la música en vinilo no eres nadie, ya no hablo de que el sonido de uno u otro sea mejor o peor, que la carpeta del vinilo tenga una magia que no tiene el compacto, que dicen es frío; simplemente me da rabia esa posición: hay que escuchar música en vinilo si no quieres ser un despojo musical.
Pues desde aquí defiendo la música en discos compactos y como me ponga, defiendo hasta la de cassette…
Hoy he leído un artículo sobre los discos compactos y los de vinilo, decía que estaban aumentando las ventas del disco de vinilo de manera exponencial, aunque claro, cuando pasas de no vender nada a vender un poco, claro, puedes doblar las ventas e incluso triplicarlas.
El caso es que, si no cambian muchos las cosas, yo seguiré comprando compactos, que es como he escuchado siempre música. Ahora parece que si no escuchas la música en vinilo no eres nadie, ya no hablo de que el sonido de uno u otro sea mejor o peor, que la carpeta del vinilo tenga una magia que no tiene el compacto, que dicen es frío; simplemente me da rabia esa posición: hay que escuchar música en vinilo si no quieres ser un despojo musical.
Pues desde aquí defiendo la música en discos compactos y como me ponga, defiendo hasta la de cassette…
Thursday, January 29, 2009
GRANDES DEL DEPORTE (I): JESSE OWENS
Recuerdo que cuando tenía unos 10 años dieron una serie en TVE sobre Jesse Owens, evidentemente, no lo conocía, pero me gustó. Me imagino que no era una gran serie, pero a esa edad, cualquier cosa impresiona y eso de que hubiese existido en la vida real me gustaba. Por aquella época, yo era un gran fan de Carl Lewis (y su corte de pelo, claro), quien colocó al atletismo en el mapa de los deportes, y, además, yo hacía carreras de 100 metros (madre mía, qué tiempos…) y supongo que eso ayudó a que me gustase la serie, de la cual, por cierto, no recuerdo nada, excepto la escena final en la que sale corriendo con un joven que, creo, le quería robar la cartera. Con el tiempo, y olvidándolo poco a poco, pensé que Jesse Owens nunca había existido y que, como dicen algunos flipados, todo había sido fruto de mi imaginación, pero no, no había sido fruto de mi imaginación, había existido y había ganado cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de 1936 que se celebraron en Berlín. Ni qué decir tiene que conseguir esa hazaña no hizo nada de gracia a nuestro amigo Adolfo, que se piró del estadio antes de entregarle una de las medallas, lo que supuso su primera decepción sobre la supuesta superioridad de la raza aria.
El caso es que, con el tiempo, Jesse Owens se convirtió en una especie de ídolo deportivo para mí, primero por cuestiones meramente deportivas y, después, por cuestiones, digamos extradeportivas… Además, fue un pionero que abrió el camino a otros que serían más conocidos, como el Hijo del Viento o la Bola de Cañón de Kansas.
La verdad es que no sé si ganó algo más después de Berlín, pero esas cuatro medallas siguen siendo una de las mayores gestas del deporte moderno por motivos meramente deportivos, pero también por otros que van más allá.
El caso es que, con el tiempo, Jesse Owens se convirtió en una especie de ídolo deportivo para mí, primero por cuestiones meramente deportivas y, después, por cuestiones, digamos extradeportivas… Además, fue un pionero que abrió el camino a otros que serían más conocidos, como el Hijo del Viento o la Bola de Cañón de Kansas.
La verdad es que no sé si ganó algo más después de Berlín, pero esas cuatro medallas siguen siendo una de las mayores gestas del deporte moderno por motivos meramente deportivos, pero también por otros que van más allá.
Monday, January 26, 2009
EL DÍA MÁS LARGO
Seguid, insensatos. Eso, o algo parecido suelta uno de los personajes de “El Señor de los Anillos” cuando huyen de algún sitio o alguien les persigue. Y eso, seguir, fue lo que hicimos el sábado durante un par de horas en una caminata de Queralbs a Núria. Me levanté a las 5:15h. y me puse en marcha junto a un par de amigos en dirección a los Pirineos. Habíamos decidido hacer la caminata antes mencionada, haciendo caso omiso de las advertencias que advertían de los fuertes vientos que habría durante el sábado. El caso es que, ya de camino hacia allí en el coche, pudimos comprobar que no era ninguna broma. La C-17 estaba llena de trampas; para empezar, no había una sola farola. Me parece increíble que una carretera tan transitada, no tenga nada de iluminación, pero bueno. Y por otro lado, debido al viento, pues había árboles y vallas en medio de la carretera. Buena combinación, poca luz y obstáculos en la carretera. Qué bien.
Llegamos a Queralbs y nos pusimos en marcha. La verdad es que no estaba del todo convencido, pero fui tirando hasta que me di cuenta de que era imposible, al menos, para mí seguir en esas condiciones; nevaba, hacía un fuerte viento y había placas de hielo. Creo que continuar hubiese sido, más bien, una lucha contra los elementos que no un día para disfrutar. No sé si fue prudencia, miedo, desconocimiento o una mezcla de todo, el caso es que sugerí dejarlo para otro día porque si seguíamos, era posible tener problemas serios. De hecho, mientras subíamos, me acordaba de toda esa gente que desaparece siempre por el mismo motivo: por haber pasado de las advertencias.
Afortunadamente, decidimos dar la vuelta y nos fuímos a comer al Salt del Grill, que es una cascada que hay antes de llegar a Queralbs. El sitio era bastante bonito, con una cascada de 20 ó 30 metros por la cual caía poco agua, pero que, de repente, empezó a soltarla como si hubiesen abierto la compuerta de una presa. Espectacular. De nuevo, mi prudencia, miedo, desconocimiento o una mezcla de todo, decidió que era momento de irnos de allí y, de nuevo, me hicieron caso.
La vuelta a casa en coche fue como la ida, con árboles en medio de la carretera. Eso sí, aún era de día, así que, no tuvimos que preocuparnos de la falta de luz…
Llegué al hogar, dulce hogar, a las 17h. y decidí echarme una siesta para recuperar las fuerzas que necesitaría para lo que quedaba de día, sin embargo, no tuve en cuenta la variable vecinos. Durante tres horas y media, me estuvieron machacando con el “Sing Star”, así que, no pude dormir muy bien. Me levanté y, como dice O’Funk’illo, una duchita fresquita y volvemos a empezar, que a las 21h., había quedado con los amigos para cenar y salir un rato.
Hacía tiempo que no nos juntábamos para salir y fue una gran noche, me lo pasé realmente bien, fuimos a cenar y después a tomar unas caipirinhas, que sólo me pude beber después de haber llenado medio vaso con azúcar. Alrededor de las 2h. decidimos ir a otro local y le dijimos a David, que hacía de guía: “queremos ir a otro local en el cual no tengamos que pagar entrada, no tengamos que gritar para oírnos y que no sea discoteca”. Al final, David nos llevó a una discoteca y todos nos preguntábamos qué parte de “queremos ir a otro local en el cual no tengamos que pagar entrada, no tengamos que gritar para oírnos y que no sea discoteca” no había entendido. De todas maneras, tampoco importó, lo seguimos pasando bien, fue una gran noche, nos pusimos al día de nuestras vidas y hablamos de todo, especialmente, de fútbol, esa gran pasión que compartimos; que Cruyff es el personaje más importante de los últimos 20 años del fútbol español, cuál era el problema de que el Madrid no sacase jugadores de la cantera para el primer equipo, etc. Finalmente, salimos de allí y nos marchamos a casa en un entretenido viaje en metro aderezado con unos cuantos chistes. Después de más de 24 horas dando vueltas, llegaba casa a las 6h. del domingo.
Como ya he dicho, una gran noche, me gustó ver que estamos todos bien y que si hay alguien que no se encuentra en su mejor momento, sabe que siempre tendrá a alguien a su lado que no le abandonará.
Llegamos a Queralbs y nos pusimos en marcha. La verdad es que no estaba del todo convencido, pero fui tirando hasta que me di cuenta de que era imposible, al menos, para mí seguir en esas condiciones; nevaba, hacía un fuerte viento y había placas de hielo. Creo que continuar hubiese sido, más bien, una lucha contra los elementos que no un día para disfrutar. No sé si fue prudencia, miedo, desconocimiento o una mezcla de todo, el caso es que sugerí dejarlo para otro día porque si seguíamos, era posible tener problemas serios. De hecho, mientras subíamos, me acordaba de toda esa gente que desaparece siempre por el mismo motivo: por haber pasado de las advertencias.
Afortunadamente, decidimos dar la vuelta y nos fuímos a comer al Salt del Grill, que es una cascada que hay antes de llegar a Queralbs. El sitio era bastante bonito, con una cascada de 20 ó 30 metros por la cual caía poco agua, pero que, de repente, empezó a soltarla como si hubiesen abierto la compuerta de una presa. Espectacular. De nuevo, mi prudencia, miedo, desconocimiento o una mezcla de todo, decidió que era momento de irnos de allí y, de nuevo, me hicieron caso.
La vuelta a casa en coche fue como la ida, con árboles en medio de la carretera. Eso sí, aún era de día, así que, no tuvimos que preocuparnos de la falta de luz…
Llegué al hogar, dulce hogar, a las 17h. y decidí echarme una siesta para recuperar las fuerzas que necesitaría para lo que quedaba de día, sin embargo, no tuve en cuenta la variable vecinos. Durante tres horas y media, me estuvieron machacando con el “Sing Star”, así que, no pude dormir muy bien. Me levanté y, como dice O’Funk’illo, una duchita fresquita y volvemos a empezar, que a las 21h., había quedado con los amigos para cenar y salir un rato.
Hacía tiempo que no nos juntábamos para salir y fue una gran noche, me lo pasé realmente bien, fuimos a cenar y después a tomar unas caipirinhas, que sólo me pude beber después de haber llenado medio vaso con azúcar. Alrededor de las 2h. decidimos ir a otro local y le dijimos a David, que hacía de guía: “queremos ir a otro local en el cual no tengamos que pagar entrada, no tengamos que gritar para oírnos y que no sea discoteca”. Al final, David nos llevó a una discoteca y todos nos preguntábamos qué parte de “queremos ir a otro local en el cual no tengamos que pagar entrada, no tengamos que gritar para oírnos y que no sea discoteca” no había entendido. De todas maneras, tampoco importó, lo seguimos pasando bien, fue una gran noche, nos pusimos al día de nuestras vidas y hablamos de todo, especialmente, de fútbol, esa gran pasión que compartimos; que Cruyff es el personaje más importante de los últimos 20 años del fútbol español, cuál era el problema de que el Madrid no sacase jugadores de la cantera para el primer equipo, etc. Finalmente, salimos de allí y nos marchamos a casa en un entretenido viaje en metro aderezado con unos cuantos chistes. Después de más de 24 horas dando vueltas, llegaba casa a las 6h. del domingo.
Como ya he dicho, una gran noche, me gustó ver que estamos todos bien y que si hay alguien que no se encuentra en su mejor momento, sabe que siempre tendrá a alguien a su lado que no le abandonará.
Wednesday, January 14, 2009
RIVALDO
Ha venido Rivaldo a Barcelona a hacer una serie de entrenamientos con su nuevo equipo y se ha reencontrado con viejos compañeros, a parte de dar un pequeño repaso a la actualidad del equipo. Parece ser que ha dicho que Messi es el mejor del mundo o algo así. Pero bueno, no quería hablar de Messi, si no del gran Rivaldo. He leído los comentarios que dejan los lectores en las páginas web de los diarios deportivos afines al Barça y le ponen por las nubes con cosas como que es el mejor extranjero que ha tenido el Barça junto a Kubala y el Gaúcho, que era un gran profesional, que era mejor que Zidane… La verdad, si tuviese que escoger un jugador favorito de todos los que he visto, creo que sería Rivaldo. Recuerdo que cuando jugó en el Barça la afición rajaba mucho de él y se consideraba a Figo como la gran estrella o, al menos, era, como se suele decir, el ojito derecho. Menos mal que quedaba un pequeño reducto de incondicionales de Rivaldo, entre los que yo me incluía, que le consideraba el mejor del mundo (sí, sí, por delante de Zidane). La pena era que tenía menos carisma que un mejillón, sin embargo, era el mejor y el tiempo, afortunadamente, acabará colocándole en la historia del Barça en el lugar que merece, por encima de Maradona, Cruyff (jugador, claro), Romário, Laudrup y tantos otros.
Thursday, January 08, 2009
ALÓ, PRESIDENTE
He escuchado en las noticias que los primeros nacimientos del año en España han sido de niños cuyos padres nacieron fuera. Dentro de unos años, esos niños pagarán nuestras pensiones, lo cual no está nada mal. Poco a poco, la uniformidad física que ha habido siempre en este país va cambiando. No insinúo nada, simplemente, constato una evidencia: las cosas cambian. Es curioso porque Estados Unidos siempre es visto, al menos aquí, como un país conservador, sin embargo, en las últimas elecciones escogieron como futuro presidente a un candidato de madre blanca nacida allí y padre negro nacido en Kenia (para quien no lo sepa, es un país que queda en la costa este de África), algo impensable hace unas décadas (y hace unos años también…) y, la verdad, no veo que en los próximos años ningún país europeo escoja a alguien de las llamadas minorías. Pongamos por caso, umm…, Ejpaña. ¿Hay alguien, de verdad, que crea que en los próximos 10 años puede haber un presidente gitano o de padres peruanos? La verdad, yo no, aunque parece ser que sí puede ser que tengamos presidenta. He leído (o escuchado, no sé) que hay algunos que ven a Carme Chacón como futura inquilina de la Moncloa, siempre y cuando no se le adelante Esperanza Aguirre, claro. Pues eso, que tanto criticar a Estados Unidos y mirad, Obama presidente. Eso sí, no ha gustado a todo el mundo, hay gente como Aznar que considera que su elección es un “exotismo histórico” (y que Bush es un gran estadista…). Está claro que, como dicen algunos, las opiniones son como los culos: todo el mundo tiene uno.
Monday, December 29, 2008
CADENA DE FAVORES
Realmente es de regalos, pero bueno. El caso es que el otro día hice eso del amigo invisible y quién me iba a decir a mí que mi regalo iría a parar a manos de Amparó Moreno. Sí, sí, Amparo Moreno, la actriz. A mí me tocó una ruleta de chupitos que aún no he estrenado, pero prometo hacerlo en cuanto pueda. Como decía, mi regalo fue para Amparo Moreno, con quien coincidí en una fiesta organizada por una amiga de mi pareja. Mi regalo era uno de esos aparatos que van a pilas y hacen masajes o, se supone, que hacen masajes, claro. Creo que a ella no le gustó mucho y, la verdad, tampoco me extraña, a mí tampoco me hubiese gustado. De hecho, en cuanto vi su cara, pensé “Dios mío, qué poco futuro te doy, pequeño aparato de masajes”. Sin embargo, unos días después, mientras pensaba en mi pequeño aparato de masajes, me dije, “ostras, ¿dónde estará?” y pensé que, probablemente, estaría perdido en algún lugar de su casa o en manos de otra persona, que es más “vaya mierda de regalo me han hecho esto no me sirva para nada”… No sé, a lo mejor, Amparo Moreno fue a otra fiesta de amigos invisibles, no tendría nada que regalar, se pondría a pensar y al final encontraría el pequeño aparato de masajes en algún lugar perdido de casa, lo empaquetó y, hala, para otra persona. No se lo reprocharía, yo lo haría.
Así que, a lo mejor, esto de los regalos de los amigos invisibles es como un circuito cerrado en el que siempre se hacen los mismos regalos y quién sabe si al cabo de unos años no me volveré a encontrar con el pequeño aparato de masajes.
Así que, a lo mejor, esto de los regalos de los amigos invisibles es como un circuito cerrado en el que siempre se hacen los mismos regalos y quién sabe si al cabo de unos años no me volveré a encontrar con el pequeño aparato de masajes.
Subscribe to:
Posts (Atom)