Monday, November 23, 2009

TÁCTICA INÚTIL

Hace tiempo me dije que no volvería a pagar por un móvil o, al menos, intentaría no hacerlo. En Navidad, como había acumulado muchos puntos, decidí cambiarlo. Funcionaba perfectamente, pero había quedado obsoleto: no tenía radio, no podía hacer fotos, no podía almacenar música... Es una paradoja, como teléfono era perfecto, pero quería cambiarlo. También debo decir que los puntos estaban a punto de caducar. El caso es que, ahí está, guardado en su cajita por si algún día hay que usarlo de nuevo.
Ahora, mi intención es ir más allá y conseguir otro nuevo, pero de enésima generación: básicamente, que tenga una buena pantalla para ver vídeos. Realmente, no lo necesito, ya tengo un mp4 que funciona perfectamente, lo que pasa es, que veo que la gente consigue teléfonos gratis sólo diciendo a los operadores de su compañía que se quieren dar de baja. Quizá no es muy ético, ya sé todo eso de las guerras por el coltán, pero intentaré abstraerme de eso, de manera que, para conseguir mi propósito usaré la Táctica Inútil.
Mi maestro ha sido un amigo que se llama Óscar, que, siendo especialista en este tipo de cosas, cree que lo mejor es eso, hacerse el inútil, el tonto. Los pasos son:

1. Pedir que te pasen con el departamento de bajas.
2. Una vez alí, hay que reguntar si el rollo de la portabilidad lo gestiona la propia operadora o uno mismo.
3. Si todo va bien, la operadora preguntará el motivo por el cual uno se quiere dar de baja, a lo cual, hay que responder que es, simplemente, porque la oferta de la competencia es muy buena y el teléfono que entregan por contratar sus servicios es muy bueno y útil para el trabajo.
4. Si todo va bien, empezará una negociación y aquí, debe ser uno mismo el que improvise y utilice sus armas.

Mi maestro me ha hecho dos recomendaciones. La primera es no dejar de intentarlo. Quizás no funciona ni a la primera, ni a la segunda, pero sí a la tercera. De esta manera y después de una hora, él consiguió tres móviles valorados en 400.000 puntos cuando sólo tenía 40.000. Debo decir que, en lo que a verborrea se refiere, no le llego ni a la suela del zapato, pero debo intentarlo. La segunda recomendación es que yo no quiero un móvil, yo necesito (repito, necesito) un móvil para mi trabajo. En este punto ha insistido, así que se lo diré dos o tres veces al operador para que le quede grabado en el inconsciente.

No comments:

Post a Comment